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martes, 10 de diciembre de 2019

De la ermita de Encinillas a los Miradores de la sierra de la Llana (9 de diciembre de 2019)

La sierra de la Llana o de Cillaperlata forma parte, junto a las sierras de Oña, Humión, Verdina, Pancorbo o Foncea, el conjunto más amplio de los Montes Obarenes.

Volviendo a Madrid, tras pasar el puente en un albergue de Lanestosa (Bizkaia), nuestros compañeros paran muy cerca de Oña (Burgos) para hacer una ruta más. Aparcan la furgo en las inmediaciones de la ermita de Nuestra Señora de Encinillas. que se encuentra entre las localidades de Trespaderne y Cillaperlata, ascendiendo desde allí a los Miradores (1.023 m.), que es la máxima altura de la sierra de la Llana. En la misma cima hay una gran torre de vigilancia de incendios (20 m. de altura) y dos casetas cerradas. Al pie de la cumbre, hacia el oeste y noroeste, queda el desfiladero de la Horadada, de abruptos paredones, por el fondo del cual discurren las aguas del río Ebro.
La longitud de esta ruta ha sido de 11 kilómetros, con un desnivel ligeramente superior a los 500 metros.



















Bibliografía
Montes de Burgos. Txomin Uriarte. Editorial Sua. Ver páginas 104 a 106.

jueves, 12 de enero de 2017

Al monte Cuchillos desde Oña (2 de enero de 2017)

La sierra de Oña se levanta en el extremo más occidental de los Montes Obarenes. Entre sus cumbres más significativas se cuentan la Mesa de Oña (1.205 m.), el Cuchillos (1.200 m.), el Ventanas (1.209 m.) o el Pan Perdido (1.235 m.). Hoy hemos subido a la segunda de ellas desde la villa condal de Oña (565 m.), en la que hemos estado alojados estos días.

Hay que buscar las marcas del PRC-BU 65, que arrancan por detrás del muro que delimita los jardines del monasterio de San Salvador. Nosotros perdimos más de media hora en ello, empeñados en encontrarlas por dentro del muro.

El sendero asciende al principio en paralelo al muro del monasterio, terminando por separarse de él. 
La niebla es bastante densa. Por momentos nos preguntamos qué estamos haciendo y hacia dónde diablos vamos.

A medida que ascendemos la niebla va desapareciendo. No obstante, hay nubes altas y el día no es ni mucho menos como el de anteayer, en que ascendimos a la Risca del Humión.




Alcanzamos las amplias campas que separan el monte Cuchillos, a la izquierda, y la Mesa de Oña, a la derecha. A esta altura los pinos escasean, sustituidos por el enebro y otros matorrales.


Mesa de Oña


Nos parece desde aquí más accesible el Cuchillos, por lo que dejamos a mano derecha el desvío por el PRC-BU 101, que conduce a la Mesa de Oña, y nos dirigimos a la primera de estas cumbres.

El último tramo de subida hay que hacerlo a pelo, abandonando el PRC-BU 65 y remontando la ladera sin sendero evidente para superar los últimos 60 metros de desnivel.

Los arbustos de boj y algunos pinos enanos llegan hasta la misma cumbre del monte Cuchillos (1.200 m.), señalizada con vértice geodésico y buzón montañero. Dentro de este último encuentro una tarjeta de cumbre, dejada a principios de noviembre por montañeros de la Sociedad Deportiva Juventus de Bilbao, que tiene refugios en Egiriñao (Gorbea) y Lunada (Espinosa de los Monteros).








Hacia el norte se abre un profundo cortado. A nuestros pies queda la pequeña localidad de Penches, cuyo caserío se adivina a veces entre las nubes. Un poco a su derecha queda Barcina de los Montes, asentada en una planicie. Y detrás, la sierra Llana. Un poco más allá, la sierra de Arcena, que hace de frontera con Álava. A levante, destaca la cumbre del Humión, la más elevada por estos lares.


Se intuyen las casas de Penches


Aunque la temperatura es fría, nos sentamos entre los bojes a comernos los bocatas que nos hemos preparado en el albergue. Unos tragos de té caliente no acompañan mal. Cuando estamos terminando llegan otros montañeros, que han subido hasta aquí desde Navas de Bureba.

Bajamos por el mismo camino. Lo que queda de la niebla se irá dispersando hasta desaparecer totalmente.
Habremos hecho unos 12 o 13 kilómetros, con 650 metros de desnivel. Nos despedimos de los Montes Obarenes y ponemos rumbo a Madrid.


Monte Cuchillos








Bibliografía
Rutas y paseos por tierras de Burgos (III). Por Enrique del Rivero. Editorial Sua. En la ruta nº 21 se describe cómo subir a la Mesa de Oña desde Oña. Se plantea una ruta circular, bajando por Penches (710 m.).
Montes de Burgos. Por Txomin Uriarte. Editorial Sua. Se describe cómo subir a la Mesa de Oña y al Cuchillos desde La Parte de Bureba.

Enlaces
Ascensión al Ventanas y al Cuchillos desde Barcina de los Montes (El Correo Digital)

miércoles, 11 de enero de 2017

A la Risca del Humión desde Orbañanos (31 de diciembre de 2016)

Humión (1.436 m.), escrito también Umión, sin hache, en ocasiones, es un monte que se alza airoso sobre el valle de Tobalina y la máxima altura de los Montes Obarenes. Y es nuestra elección para cerrar el año.



Niebla en la carretera


Vamos a subir al Humión desde Orbañanos (600 m.), siguiendo el trazado del PRC-BU 111, aunque pueda también ascenderse esta montaña desde Cubilla de la Sierra, desde Valderrama, desde el puerto del Somo, desde Frías, desde Cuezva, etc.

Nuestro sendero arranca de la parte alta del pueblo, donde hay un aparcamiento y un panel informativo. Un vecino con ganas de conversación nos saluda y se interesa por nuestros planes.

La noche ha sido fría y de momento la niebla lo cubre todo. El paisaje se nos muestra completamente escarchado. Una estampa invernal, casi irreal, pero por otra parte muy navideña y muy a tono con estas fechas en que estamos.















Al llegar al rellano de La Tejera, con restos de un horno y de una borda en la que unos asturianos fabricaron tejas hasta 1947, hay que abandonar la pista que hemos seguido hasta aquí y girar a mano izquierda por un sendero, perfectamente señalizado por marcas blancas y amarillas.











Ascendemos ahora en paralelo a un cresterío. Al menos eso cuenta la descripción. Lo cierto es que no vemos nada más allá de diez metros, pues la niebla lo cubre todo, lo mismo que hace la escarcha con las hojas de los bojes y de las encinas. Pasamos junto a la Piedra de la Arena y por el collado de las Brojas pero porque lo leemos a posteriori. Así será.
















Poco a poco va clareando. El sol parece querer abrirse paso por entre la cortina tejida por la niebla. Por encima de los mil metros de altura entramos en el Hayal de los Campos. Algunas hayas presentan un gran porte aunque ahora en invierno aparezcan peladas. La hojarasca cruje bajo nuestras pisadas.






Seguimos ascendiendo, dejamos atrás el bosque y salimos pronto al sol. La mañana es luminosa. Quién lo diría un rato antes cuando caminábamos bajo la niebla. El mar de nubes queda ahora por debajo nuestro y las cosas se ven con otro color.











Sierra de Arcena







Desde el portillo de Jarrilla (1.270 m.), un amplio paso abierto entre las cumbres de Flor y Humión, no tenemos más que caminar otros dos kilómetros hacia poniente para alcanzar el objetivo que nos hemos marcado.












Al norte emerge, de entre las nubes bajas, la sierra de Arcena, que marca la frontera con Álava, y un poco más allá, la característica silueta del monte Gorbea. Al otro lado, las cumbres nevadas de la sierra de la Demanda, entre las que destaca el perfil del pico de San Lorenzo.




Pico de San Lorenzo












Alcanzamos la cumbre del Humión, con vértice geodésico, cruz metálica de ocho metros de altura (instalada en 1983) y dos buzones montañeros, uno colocado por el Club Mirandés de Montaña y otro por el Club Tobalinés de Montaña (Quintana Martín Galíndez).















Según Javi Urrutia, es esta una cumbre muy panorámica, la segunda de la provincia de Burgos en prominencia, tras el Castro Valnera. Lo cierto es que ofrece un amplio abanico visual.

















Los vecinos del valle de Tobalina suben hasta aquí en procesión en el mes de junio, poco antes de la festividad de San Juan, y celebran una misa en la cumbre.

Los montañeros de la zona acostumbran a subir hasta aquí por San Silvestre, es decir, en un día como el de hoy.




Nos sentamos a comer en la misma cumbre, junto a la cruz, bien abrigados. Es cosa de aprovechar que el aire está en calma y que el sol luce en todo su esplendor. Somos 16 en este último día del 2016 y nadie ha subido una botella de vino hasta aquí arriba. En qué demonios andaremos pensando por las mañanas.



















La bajada la haremos por el mismo camino. No conocemos esta montaña como para andar improvisando. A medida que descendemos se irá poco a poco disolviendo lo que quedaba de la niebla, lo que nos va a permitir contemplar la Risca del Humión desde los coches.
































































Han sido en total 10,5 kilómetros, entre ida y vuelta, con 850 metros de desnivel. Esta última ascensión del año nos ha dejado un muy buen sabor de boca. Es difícil imaginar un final de año mejor, créanme.





De aquí nos acercamos hasta Frías, una población a la que Juan II de Castilla otorgó el título de ciudad y que se levanta sobre un peñasco tobáceo que domina el valle de Tobalina. En su silueta se recortan el castillo de los Fernández de Velasco, la iglesia de San Vicente y algunas casas colgadas al estilo de Cuenca. En el llano, un imponente puente románico, de más de 100 metros de longitud, con torre fortificada en el centro para el cobro del pontazgo, controla el paso del Ebro.








Casas colgadas








Iglesia de San Vicente






Montes Obarenes
Están formados por un conjunto de sierras calizas (Oña, la Llana, Humión, la Verdina, Pancorbo, Foncea, etc.) que se extienden por el área delimitada entre las poblaciones de Oña, Frías, Sobrón, Miranda de Ebro y Pancorbo.
Geográficamente se hallan comprendidos por el río Ebro, al norte, y las llanuras de La Bureba, al sur, y en ellos coexisten las especies vegetales atlánticas (hayas) y mediterráneas (encina, enebro, boj, aulaga, etc.).
Fueron declarados Parque Natural por la Junta de Castilla-León en el año 2006, alcanzando la protección a una superficie de casi 50.000 hectáreas. La Casa del Parque se ubica en el jardín del monasterio benedictino de San Salvador de Oña. 
Toman su nombre del despoblado de Obarenes, en el que hubo en otros tiempos un célebre monasterio benedictino bajo la advocación de Santa María.

Archivos
Umión, principio y fin para unas botas (Pyrenaica, año 1994). Se describe la subida desde Orbañanos y otras opciones.
Por los Montes Obarenes (Pyrenaica, año 2010). Se describen las subidas al alto del Bujarrillo (1.081 m.) desde Bozoó, al Recuenco (1.067 m.) desde Soportilla), al Humión (1.436 m.) desde la balsa de riego de Piedraluenga y al Cantoña (1.356 m.) desde la fortaleza de Santa Engracia.

Bibliografía
Montes de Burgos. Por Txomin Uriarte. Ediciones Sua. En una de sus rutas se describe cómo subir a Humión desde Cubilla de la Sierra, una ascensión mucho más corta que desde Orbañanos y de poco más de 400 metros de desnivel. Se propone una vuelta ascendiendo también a los montes Flor (1.338 m.) y Mancubo (1.186 m.).