viernes, 15 de septiembre de 2017

Al Montón de Trigo desde las Dehesas de Cercedilla (10 de septiembre de 2017)

En un día algo fresco, que nos recuerda que el otoño está ya a la vuelta de la esquina, nos hemos acercado a las Dehesas de Cercedilla para subir desde allí al Montón de Trigo, pero no de forma directa sino dando un largo rodeo.

Tras el habitual café en Casa Cirilo, nos ponemos en movimiento con la idea de subir al puerto de la Fuenfría siguiendo la conocida como Calzada Romana, que remonta el valle salvando un desnivel de unos 400 metros y cruza los puentes del Descalzo y de Enmedio.




Puente de Enmedio


Más correcto sería llamar a este antiguo camino la Calzada Borbónica. Las investigaciones arqueológicas llevadas a cabo en las últimas décadas han confirmado que en realidad corresponde al camino trazado en el siglo XVIII como vía de acceso al Palacio Real de La Granja, si bien en algunos tramos coincide con la Vía XXIV de época romana, que unía Titulcia con Segovia.


Cerca del puerto de la Fuenfría


Después de superar un último y fuerte repecho alcanzamos el puerto de la Fuenfría (1.796 m.), que está concurridísimo, lo cual es por otra parte bastante habitual, al confluir en él diversos caminos. Tenemos prácticamente de todo. Senderistas y ciclistas. Adultos y niños. Solteros y casados. Seguro que algún divorciado. Asalariados, cuentapropistas y algún desempleado, sin olvidarnos de los mediopensionistas. Analógicos y digitales. Acomodados y empobrecidos por esta crisis económica que vino para quedarse.




En suave descenso por la vertiente segoviana pasamos junto a las ruinas de la ermita de Nuestra Señora de los Remedios. A nuestra derecha dejamos otras ruinas, las de la Casa Eraso, un antiguo albergue de montería que utilizaban los reyes durante sus estancias en el Palacio del Bosque de Valsaín, que en tiempos de Felipe II, a sugerencia de su secretario personal Francisco de Eraso, se transformaría en toda una residencia real.




Peñalara


Un poco más adelante llegamos a la fuente de la Reina, de la que aún mana un débil hilillo de agua. Esperemos que lleguen pronto las lluvias que realimenten los veneros de nuestra sierra.








En la Pradera de la Venta de la Fuenfría, al pie del cerro de la Camorca, vamos a abandonar por fin la antigua calzada a La Granja para tomar un sendero a mano derecha que se encamina hacia el collado de Tirobarra. Este sendero discurre por la vertiente septentrional del Montón de Trigo, más fresca y húmeda, que todavía mantiene algo de verdor.


Pradera de la Venta de la Fuenfría






Ganamos altura de nuevo, al principio de forma suave y luego por pendientes de mayor inclinación, alcanzando el collado de Tirobarra (1.984 m.), que se abre entre el Montón de Trigo y las cumbres de la Mujer Muerta. Tenemos desde aquí unas buenas vistas del valle del río Moros o garganta de El Espinar, cubierta por un verde manto de pinos.






















Mujer Muerta




Nos restan ya menos de 200 metros de desnivel para hacer cumbre en el Montón de Trigo (2.155 m.), no sin antes superar un par de tramos de incómodo canchal en la última parte de la subida.








Descendemos apenas unos metros por la vertiente sur de la montaña y nos sentamos a comer entre unas rocas para resguardarnos un poco del viento.










Ahora sí que optamos por la variante más directa para el descenso, pasando por otras dos cumbres, el Cerro Minguete (2.023 m.) y la Peña Bercial (2.002 m.), bajando desde esta última al collado de Marichiva (1.753 m.) y de ahí al punto de partida.


En el Cerro Minguete






Collado de Marichiva




Sobre las siete de la tarde damos por finalizada esta ruta por el corazón del Guadarrama. Han sido 16 kilómetros y unos 1.350 metros de desnivel. Al menos eso le marca el móvil a Josete.

viernes, 8 de septiembre de 2017

A la búsqueda de una pareja de escaladores en La Tortuga (3 de septiembre de 2017)

Hoy nos hemos acercado hasta El Tranco con idea de hacer una corta ruta, de apenas 7 kilómetros, por la Pedriza Anterior y de encontrarnos con una pareja de escaladores que están ejercitándose en La Tortuga (un risco al que también llaman Canto Losillo).

Comenzamos a andar por la Senda de las Carboneras, que arranca por detrás del bar Casa Julián y va ganando altura hasta cortar con la Gran Cañada y girar por esta a mano izquierda. 




Dejamos a nuestra izquierda el Risco de las Tres Puntas y el Cancho Butrón. Nos cuesta dar con La Tortuga. Encontramos unas paredes en las que hay gente escalando. Pero nos informar de que para llegar a La Tortuga tenemos que descender un poco más. Al final, gracias a que los escaladores nos mandan su geolocalización con el móvil, conseguimos dar con ello. Si no, hubiéramos desistido. Son las tres de la tarde y nos sentamos a comer con ellos.






Después de la comida, algunos se animan a retomar la escalada o a estrenarse con ella. Un primer escalador equipa de forma muy correcta el primer largo de la vía que queda a la derecha de la ASA y que resulta ser la Aniceto que te meto (IV-). Un par de escaladoras debutantes aprovechan que la vía está equipada para probarse y no lo hacen nada mal. Algunos no estamos por la labor de intentarlo, es la verdad. Otra vez será.


























Solo nos resta bajarnos todos juntos a Canto Cochino, hacer una parada en uno de sus bares a tomar algo, y reanudar la marcha hasta El Tranco.


La Tortuga desde Canto Cochino