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jueves, 9 de agosto de 2018

De Hassmersheim a Gundelsheim (25 de julio de 2018)

En este día de Santiago Apóstol, el protagonista del relato da un asequible paseo entre dos localidades a orillas del Neckar, aunque en orillas opuestas, Hassmersheim y Gundelsheim, tomando para ello en Heilbronn el tranvía (strassenbahn) S41, que tiene por destino final Mosbach.








Resumido telegráficamente, el recorrido de unos 10-12 kilómetros que realizará es el siguiente: Hassmersheim - Eduardshöhe Schutzhütte - Neckarmühlbach - Burg Guttenberg - Gundelsheim

Al apearse del tranvía, el caminante ha de cruzar el Neckar por un puente peatonal, pues Hassmersheim queda al otro lado del río.
Esta localidad ha estado históricamente ligada al comercio y tráfico de mercancías por el río, que ha debido dar empleo a buena parte de su población. De hecho, puede visitarse un museo de barcos, el Schifffahrtsmuseum, que ocupa una superficie de unos 120 metros cuadrados en el edificio de la antigua escuela, fundado en 1997 y gestionado por el club náutico Germania. No obstante, el museo se halla cerrado y el caminante se quedará sin poder entrar en él. Al parecer, las visitas han de concertarse con antelación.
Hay también una empresa, Neckarrundfahrten, que ofrece excursiones por el río en el bote Patriot, que tiene una capacidad máxima de 25 personas, a destinos como Neckarzimmern, Neckarmühlbach o Gundelsheim.



Hassmersheim al otro lado del puente



El río Neckar



Schifffahrtsmuseum

En el primer tramo de esta ruta, el caminante seguirá unas marcas en forma de rombos amarillos (gelbe Rauten) hasta llegar a un refugio forestal (Eduardshöhe Schutzhütte) en medio del bosque, junto al que hay una pequeña área recreativa. Una terraza ofrece buenas vistas sobre el río y la campiña.



Un paisaje que recuerda a Van Gogh



Refugio forestal de Eduardshöhe








Un poco más adelante del refugio se llega a una bifurcación, donde el caminante abandonará definitivamente los rombos amarillos, que continúan hacia la derecha, para torcer a la izquierda y comenzará el descenso hacia Neckarmühlbach, siguiendo un tramo del Neckarrandweg. Este sendero de largo recorrido está balizado con marcas en las que se representa una erre mayúscula (R).

Neckarmühlbach es una pequeña localidad al pie del Burg Guttenberg, punto de confluencia de dos corrientes de agua, el Neckar (un río de anchura considerable, que es navegable) y el Mühlbach (apenas un pequeño arroyo). 



Antiguo establo de Neckarmühlbach, hoy reconvertido en albergue








En unos 20 minutos más, el caminante asciende cómodamente, siguiendo aún las marcas con la R, hasta el Burg Guttenberg, un palacete medieval fortificado, que perteneció a los Staufen, una familia que tuvo mucho poder en Württemberg. Puede visitarse su interior, en el que se ha instalado un museo, y puede además asistirse a exhibiciones de cetrería. Un par de restaurantes con terraza y buenas vistas sobre el Neckar invitan a la pausa en este día que ha salido caluroso.



Burg Guttenberg











Queda ahora el descenso hasta Gundelsheim, que queda al otro lado del Neckar, abandonando el caminante las marcas del Neckarrandweg para seguir ahora unos rombos rojos (rote Rauten).






Burg Guttenberg


Gundelsheim, rodeada de viñas, tiene un casco antiguo con las tradicionales casas alemanas (fachwerkhäuser), de entramado hecho con vigas de madera, especialmente en la calle que asciende al Schloss Horneck, el castillo que se asienta en lo alto del pueblo, que es el segundo castillo más grande a orillas del Neckar, solo superado por el de Heidelberg. 



Gundelsheim



Un viejo molino








En el siglo XIII, el Schloss Horneck pasó a manos de la Orden Teutónica (Deutschen Orden) y se convirtió en sede de esta organización militar y hospitalaria, fundada en Palestina durante la tercera cruzada. que adquirió un gran poder durante la Edad Media. 
La instalación de los caballeros teutónicos en Gundelsheim modificó profundamente su fisonomía. Su trazado urbano fue rediseñado con arreglo a un plan. 
En 1525, en el marco de la revuelta campesina (o Bauernkrieg), el castillo sería destruido y dejaría de ser sede de la Orden Teutónica.
En la actualidad, el castillo pertenece a fundación Heimathaus Siebenbürgen, una organización que tiene por misión proteger el patrimonio cultural de la comunidad alemana que se asentó en Transilvania a partir del siglo XII. Sus dependencias albergan una residencia de ancianos (Altersheim), el Siebenbürgisches Museum y la Siebenbürgische Bibliothek.



Schloss Horneck



Escudo de Siebenbürgen



Mapa de la región












Maqueta de Sighisoara (Schässburg)















Iglesias fortificadas



Torre de Sighisoara (Schässburg)





El histórico Gaststätte zum Goldenen Löwen es donde Götz von Berlichingen, caudillo de la revuelta campesina (o Bauernkrieg) de 1525, fue nombrado capitán general (Feldhauptmann). Su figura, representanda en un dibujo, se asoma a una de las ventanas superiores.



Götz von Berlichingen se asoma a la ventana de arriba


La Schokoladenmanufaktur Schell, una chocolatería fundada en 1924, elabora chocolates y otros productos como trufas o pralines, siguiendo un proceso tradicional. Tiene un café con terraza en la calle.




Comunicaciones
Para llegar a Hassmersheim y Gundelsheim desde Heilbronn puede utilizarse el tranvía (strassenbahn) S41, aunque también vale el regiobus 604. Ambos pueden tomarse en la Willy-Brandt-Platz, que se encuentra junto a la estación central de ferrocarril (Hauptbahnhof).

sábado, 5 de agosto de 2017

Una caminata por los Montes de Löwenstein (31 de julio de 2017)

Un habitual del senderismo no resiste mucho tiempo en el dique seco. Es el caso del senderista que nos ocupa, que en el día de hoy ha hecho una ruta circular por los Montes de Löwenstein (o Löwensteiner Berge), unas montañas cubiertas de bosques que pertenecen al Naturpark Schwäbisch-Fränkischer Wald. Ha sido una caminata de unos 18 kms., entre una cota mínima de 350 m. y una máxima de 600 m.

Para ello el senderista ha echado a andar en Löwenstein, a donde ha llegado tomando en Heilbronn el S-Bahn S4 en dirección a Öhringen para bajarse en Willsbach Hbf y montar allí en el Regiobus nº 636 que va hasta Wüstenrot, pasando por Hösslinsülz, Reisach y Löwenstein.

Löwenstein (3.000 habitantes) surgió a partir del burgo del mismo nombre que fue construido en el siglo XI. La localidad se asienta sobre un balcón que ofrece espléndidas vistas del valle de Weinsberg (o Weinsberger Tal) y el lago de Breitenauer (o Breitenauer See), que está acondicionado para el baño y en los días calurosos de verano se llena de gente dispuesta a darse un chapuzón. Cuenta con un museo dedicado a la persona de Manfred Kyber (1880-1933), poeta, escritor, cuentacuentos y protector de los animales. Otro personaje ligado a Löwenstein es el ingeniero Wilhelm Maybach (1846-1929), uno de los pioneros en la construcción de motores, que montó aquí su primer taller.



Löwensteiner Rathaus


Nuestro senderista toma el camino que se dirige hasta el antiguo burgo de Löwenstein, que en su momento estuvo en ruinas pero cuya torre ha sido reconstruida en tiempos modernos. Puede subirse a ella, pero solo en fines de semana y festivos.



La torre del burgo





Un poco más allá se llega a la Aussichtsplatte, una explanada y mirador junto a la carretera, en la que hay un quiosco de bebidas y varias mesas con bancos. Es punto habitual de reunión de los motoristas y se pone de bote en bote en fines de semana. Pese a que hoy es lunes, hay unas cuantas motos aparcadas.



La carretera queda por debajo


Colmenas






Aussichtsplatte


Se cruza la carretera y se camina pegado a ella hasta llegar a Hirrweiler, que pertenece a Löwenstein. Aquí se toma el Quellenweg, un camino que penetra de golpe en el bosque y desciende hasta cruzar el río Lauter, torciendo inmediatamente después a la izquierda para seguir durante un rato por el Lustheimerwaldweg y empalmar luego con el Armenfeldweg.






Pumpstation









Río Lauter






Tras tomar alguna decisión un tanto improvisada y tirar de intuición, el senderista pasa junto a un centro de recuperación de aves rapaces (Greifvogelanlage am Spatzenwald) que hay a las afueras de Wüstenrot.






¿Qué demonios es esto?


En Wüstenrot el senderista se sienta un rato en un banco a la sombra, da un trago de agua a la cantimplora y estudia, mapa en mano, lo que le queda por delante.



Wüstenrot

















En seguida se interna de nuevo en el bosque y pronto llega a Wellingtonienplatz, un área recreativa con mesas, bancos y parrillas. Destacan junto a ella dos enormes secuoyas californianas que plantaron aquí hace unos 200 años y que llaman Mammutbäume.



Wellingtonienplatz








Camina un rato el senderista por el bosque mientras se escuchan algunos truenos, cada vez más próximos. Una ardilla cruza el camino de un lado a otro. Más adelante, otra muy roja trepa por el tronco de un pino. 











El senderista deja a un lado Stangenbach, que pertenece a Wüstenrot, y toma un camino asfaltado en subida. La tormenta se siente más cercana. El camino se transforma en sendero. Caen las primeras gotas y se levanta un fuerte viento. El senderista se inquieta y echa a correr, aprovechando que es una cuesta abajo. Todo quedará en falsa alarma, pues la tormenta no llegará a desatarse por aquí, al contrario de lo que pasará en Heilbronn.








Se empalma con el itinerario seguido a la ida a la altura de la Pumpstation que hay junto al arroyo de Lauter. De ahí a Hirrweiler son apenas diez minutos y el resto es ya conocido.






Pumpstation



Breitenauer See



Löwenstein






La torre del burgo









El Expreso del Senderismo