sábado, 13 de septiembre de 2014

Una circular desde el Monasterio del Paular (13 de septiembre de 2014)

Una ruta fácil a priori pero que a la postre resultó ser más larga que lo que aparentaba. Al final nos llevó todo el día, si bien a un ritmo bastante relajado. A partir de mediodía la tormenta amagó con descargar. Resonaron los truenos y cayeron algunas gotas pero al final todo se quedó en eso, en un amago.

Iniciamos los urbícolas nuestra caminata en el Monasterio del Paular, en origen cartujo y hoy benedictino. Tras andar unos diez minutos por la carretera en dirección a Cotos tomamos el Camino del Palero (GR 10.1) por el que ascendimos suavemente por el pinar durante algo más de una hora. Cruzamos el arroyo de la Umbría y veinte minutos más tarde aparecimos en el Mirador de los Robledos, en el que se levanta el Monumento a la Guardería Forestal, con forma de menhir. A destacar las vistas que ofrece sobre el valle del Lozoya.






Tras reanudar la marcha pasamos junto a una poza circular cuyas aguas aparecen recubiertas de una fina capa de algas verdosas. Tiene aspecto de haber sido hecha para que los helicópteros que luchan contra los incendios puedan reaprovisionarse de agua.




Un poco más adelante nos desviamos apenas unos metros para alcanzar la Casa de la Horca, que hoy es casa forestal que pertenece a la Sociedad Belga de los Pinares de El Paular, que se encarga de explotar la madera de estos bosques. Durante el siglo XIV parece que se encontraba aquí la casa del verdugo, en la que se ejecutaban las sentencias de pena de muerte contra criminales o malhechores, que los cuatro quiñones en que se dividía administrativamente el valle del Lozoya tenían la potestad de dictar.




Cruzamos la carretera que baja de Cotos a Rascafría y seguimos por una pista que remonta el valle casi tres kilómetros hasta llegar al puente de la Angostura, por el que cruzamos el arroyo homónimo. A continuación tomamos la senda de pescadores que desciende por la orilla opuesta y está balizada. En este tramo el suelo aparece cubierto de helechos y el pinar se muestra muy bonito.


Puente de la Angostura


En cómodo descenso pasamos junto a la presa del Pradillo y unos minutos después, sobre las tres y veinte, alcanzamos el área recreativa de La Isla. Dada la hora que es, decidimos sentarnos a comer en un prado algo agostado. Algunos que se habían dejado la comida en los coches, más por confiar en que terminaríamos pronto que por despiste, se vieron obligados a comprarse unos bocatas en el bar que hay aquí al lado.


Presa del Pradillo


De nuevo en marcha, pasamos junto a un maíllo o manzano silvestre y una central eléctrica en ruinas. Nuestro camino acaba desembocando en una pista más ancha que baja de la Morcuera (nuevamente GR 10.1). Unos metros más abajo se unen los arroyos de la Angostura y del Aguilón para dar lugar al río Lozoya.






Continuando ahora por el GR, dejamos a un lado una piscifactoría abandonada y las sencillas instalaciones de un campamento juvenil. Algo más adelante llegamos a las piscinas naturales de Las Presillas y nos sentamos a tomar un refresco en el merendero. Al cabo de un rato se nos unirá Charlotte, una inglesa con la que ya habíamos coincidido un rato antes en nuestra ruta. Desde aquí hasta los coches tuvimos tan solo que caminar un cuarto de hora más.


En Las Presillas




Puente del Perdón y Monasterio del Paular


Enlaces
Alrededores de El Paular (por Andrés Campos)
La Casa de la Horca (por Andrés Campos)

domingo, 7 de septiembre de 2014

De Camorritos a Siete Picos por la Senda Herreros (7 de septiembre de 2014)

Con esta excursión circular se da el banderazo de salida a la temporada 2014-2015. Día bueno para andar, con cielo algo encapotado y temperatura suave. En algún momento pareció que se podía liar la tormenta pero finalmente no fue así. A la ruta asistió la asturiana Begoña, una cuasi novedad porque, aunque ya había salido alguna vez con nosotros, en mi caso no había coincidido con ella.

Después de juntarnos con el pedrezolano en Cercedilla, que estaba en fiestas, continuamos tres kilómetros más por la carreterita asfaltada que llega hasta el soliario apeadero de Camorritos, donde aparcamos nuestros dos coches.
Hay señalizaciones de la Finca Río Pradillo, que se dedica a la agricultura biológica y produce lacteos y productos de la huerta y panadería. También crían gallinas, vacas y caballos.

Desde el apeadero empezamos a andar por la pista de tierra que sirve de prolongación a la carreterita. Cruzamos un par de veces sobre la vía del tren y en una media hora alcanzamos el cauce del arroyo del Pradillo. Llega el momento de dejar la pista y comenzar a remontar esta corriente de agua, dejándola a nuestra izquierda.


Arroyo del Pradillo


La empinada pendiente nos permite ir ganando altura rápidamente. Pronto tenemos a la vista, emergiendo de entre los pinos, el Hueco o Cóncavo de Siete Picos, espectacular anfiteatro rocoso.

Continuamos el ascenso y cuando estamos más o menos a una altura de 1.700 m. desembocamos en la Senda Herreros, así bautizada en honor de Enrique Herreros, un montañero que fue socio del club de alpinismo Peñalara. Esta senda, también conocida bajo el nombre de Vereda de la Berceílla y balizada con marcas de PR, viene de la Pradera de Navarrulaque, que queda a nuestra izquierda. Nosotros la seguiremos, sin embargo, hacia la derecha y en apenas un par de minutos nos plantamos en la Fuente de los Acebos, un paraje frondoso y tapizado de helechos. En este manantial nace precisamente el arroyo del Pradillo por el que hemos ascendido.


Fuente de los Acebos




Continuamos ascendiendo por la Senda Herreros en dirección al alto del Telégrafo. Enseguida tenemos buenas vistas sobre Cercedilla, el vallecito de Navalmedio y todo el piedemonte. Un poco más arriba comenzamos a divisar la Cuerda de las Cabrillas y pronto salimos a un pequeño raso entre el Séptimo Pico y el alto del Telégrafo. Aquí muere la Senda Herreros.

Doblando a la izquierda continuamos ascendiendo hasta llegar al pie del Séptimo Pico (2.138 m.), el más alto y más oriental, al que no subiremos. Comemos aquí, resguardándonos contra el paredón del viento fresco. Casualmente dimos con unos que habían perdido la correa del perro y que nosotros nos habíamos encontrado algo más atrás.

Proseguimos luego el recorrido por todo el cresterío. El Tercer Pico (2.098 m.) llama la atención y es fácilmente distinguible por la Ventana del Diablo. Subiremos al Segundo Pico (2.092 m.) por eso de hacer alguna cumbre y a continuación comenzaremos a bajar por el sendero que desde el tercero y segundo de los picos conduce de forma directa a la Pradera de Majalasna.


Boquiabiertos nos quedamos mirando la Ventana del Diablo




En el Segundo Pico


Continuamos la bajada, esta vez por sendero de pequeño recorrido, hasta la Pradera de Navarrulaque, en la que nace la Senda Herreros, por la que estuvimos caminando por la mañana. Aunque no es nuestro objetivo tomarla, nos acercamos hasta el cartelón en madera que marca su inicio.




En la Pradera de Majalasna


Cartel de inicio de la Senda Herreros


La Senda Herreros pasa a ser la Senda Eros o del Amor


Ahora se trata de seguir bajando, pero esta vez por el GR-10. Es un tramo que se conoce como Vereda de las Encinillas y que nos deja en el punto de partida. Las cervezas cayeron en el bar Longinos, todo un clásico en Cercedilla.


Fin de la cita


Enlaces
Fuente de los Acebos (por Andrés Campos): Se describe la subida desde Camorritos a la fuente tal cual la hicimos. A partir de aquí la propuesta, más corta, difiere de la nuestra. Se incluye esta descripción en el libro Madrid desconocido (I): Excursiones inéditas por las cuencas del Alberche, Guadarrama y Manzanares, publicado por Los Libros de la Catarata.
La Senda Herreros (por Andrés Campos)
La Ventana del Diablo (por Andrés Campos)

martes, 2 de septiembre de 2014

Uña, un pueblo en la Serranía de Cuenca (Puente del Pilar 2012)

Uña

El pueblo se encuentra a 36 km. de la ciudad de Cuenca y a 201 km. de Madrid, junto a una laguna de origen kárstico, con abundante flora y fauna. Tiene tienda y varios bares. A la entrada del pueblo se encuentran, un al lado del otro, los bares Zaballos y La Laguna.
En el apartado gastronómico, las especialidades son el mojete, el morteruelo, los zarajos, los revueltos de setas y cosas así.
El Centro de Interpretación, un centro temático sobre el medio acuático, situado a las afueras del pueblo, nos lo encontramos cerrado.
Alrededores: Sendero del Escalerón y La Raya; Hoces del Júcar; Royo Frío; Peña Rubia; Las Catedrales.


Laguna de Uña

Se encuentra junto al pueblo, a 1.120 metros de altura, rodeada de una densa vegetación de carrizo y espadaña.
Sirve de refugio para nidificar o invernar a numerosas aves (ánades reales, fochas, zampullín chico, rascón, pato cuchara, garzas reales, cormorán, etc.).
Se originó gracias al represamiento natural de las aguas de un cercano manantial y se trata de uno de los represamientos de agua más importantes de la Serranía de Cuenca.
Su superficie inicial era solo de 2 ó 3 hectáreas y su profundidad superaba los 15 metros, pero en 1925 se construyó un muro que incrementaba el caudal de la laguna y ampliaba la superficie encharcada a 15 hectáreas.




Laguna de Uña


Albergue La Cañadilla

Se encuentra fuera del pueblo, en plena naturaleza, al otro lado del río Júcar.
Se compone de varias edificaciones. En una se encuentran las habitaciones con literas y la sala de estar; en otra, los baños y duchas; y en otra, la cocina y el comedor donde sirven desayunos y cenas.
Un sitio ideal con buen tiempo y sobre todo para ir con chavales, que pueden corretear libremente por la hierba. Ah, y hay canastas y también porterías de fútbol.
Una de las tardes nos echamos unas canastas en el mismo albergue. Y es que estamos hechos unos chavales, digan lo que digan las malas lenguas.
Por las noches, partidas de cartas en la habitación.
El personal que atiende el albergue, comunicativo y propenso a la chanza, nos hizo pasar buenos momentos.


El pabellón de las habitaciones


Nuestra habitación


 Cenando en el comedor


Sendero del Escalerón a la Raya

Es un sendero circular que sale del mismo pueblo, señalizado como PR-CU 37, y tiene una longitud de unos 9 kilómetros.

Breve descripción
Se sale del pueblo rodeando la laguna hasta un mirador. Se continúa por el camino de la piscifactoría y de la escuela de pesca, que quedan a un lado. Se sube al Escalerón. Se recorre una pista forestal que discurre por encima de los cortados, en los que anidan los buitres. Se abandona la pista y se retorna a Uña por el camino de La Raya, que atraviesa los cortados y desemboca nuevamente en la laguna. En el tramo final se coincide con el GR 66.
Puede utilizarse el mapa del IGN nº 587-II, a escala 1:25.000.

El tiempo estuvo algo inestable y durante la ruta nos descargaron algunos chaparrones, pero como era corta, tampoco nos mojamos mucho. La ruta en sí nos pareció espectacular.


Aquí empezó todo


Un quinteto


Una ermita


 Una coreografía


Una fuente


A esto lo llaman El Escalerón


Uno en manga corta


Mirador de El Refrentón


Piscifactoría


Uno que no se moja


Parece la portada de un disco






A esto lo llaman La Raya


Ventano del Diablo

Esta curiosa oquedad en la roca está junto a la carretera que va a la Ciudad Encantada. Las vistas sobre los cortados del Júcar son de abrigo. Hay también una leyenda sobre el lugar, protagonizada por el Diablo, pero no se la voy a contar, pues no me he documentado sobre ello.




Nacimiento del Río Cuervo

Hicimos una breve visita a este emblemático paraje de la Serranía de Cuenca, que se ubica en el lugar conocido como Rincón del Cuervo.
Se trata de una surgencia kárstica que brota de una pequeña cueva y se halla al pie de un precioso anfiteatro rocoso en la falda occidental de la muela de San Felipe.
Se llega en un corto paseo desde el aparcamiento. Se comienza atravesando un frondoso pinar y se llega hasta un balcón situado frente a la cascada tobácea que sale en todas las postales y que en esta época del año, a principios del otoño, encontramos prácticamente seca.
El lugar estaba atestado de gente. Aquello parecía algo así como el parque sindical un caluroso domingo de verano.
Entre la cantidad de gente que había y que no dimos con el comienzo de la subida hacia la muela de San Felipe, decidimos salir de allí por piernas y tirar para Tragacete e iniciar la ruta desde allí.




Subida al cerro San Felipe

Al pasar por Tragacete nos sorprendió negativamente que el sencillo puesto de turismo estaba cerrado a cal y canto. Un letrero informaba lacónicamente que la Junta de Castilla-La Mancha había procedido a su cierre por problemas de financiación, con la consiguiente amortización de un puesto de trabajo. Cosas de la política de recortes que nos está matando, señores.

El cerro o muela de San Felipe (1.839 m.) es la segunda cumbre más alta de la provincia de Cuenca. Se trata también de una importante divisoria de aguas. En su vertiente norte nace el Júcar, que desagua en el Mediterráneo, y en la sur el Tajo, que lo hace en el Atlántico.

Echamos realmente a andar desde el albergue de San Blas, que está a unos cuatro kilómetros de Tragacete, tomando una estrecha carretera asfaltada. En la subida hacia el Tolmo de Cañaveras pasamos por los estrechos de San Blas y del Infierno, así como por el nacimiento del río Júcar, un paraje que los lugareños conocen con el bonito nombre de Ojuelos de Valdeminguete.
La gran mole rocosa del Tolmo o Tormo de Cañaveras se encuentra en las inmediaciones de un ancho collado que hace de divisoria de aguas entre el Mediterráneo y el Atlántico.


Los álamos amarillean


Terreno calizo y pinares


Atravesando uno de los estrechos


Tolmo de Cañaveras


Tras la comida mis compañeros me autorizaron a continuar en solitario hasta la muela de San Felipe. En la bajada volvimos a reunirnos y ya cerca de los coches detectamos la presencia de un importante banco de sardinas y echamos nuestras redes. La pesca adquirió proporciones considerables y al cabo del rato nos retiramos por puro aburrimiento y no por el agotamiento del caladero.


Prueba evidente de que hice cumbre (para los escépticos)


Vistas en la dirección opuesta


La Ciudad Encantada

Poco les puedo contar de este paraje que no sepan. Un paraje kárstico, vive Dios. Las rocas calizas han adoptado curiosísímas formas, esculpidas por el agua a lo largo de milenios. Un lugar mundialmente conocido, que hasta mereció hace años un editorial del New York Times. Se encuentra dentro de una finca de titularidad privada, por lo que hay que pagar entrada.








Otro champiñón


Y allá va la despedida


Cuenca

Para poner el colofón al turisteo nos acercamos hasta la ciudad de Cuenca, a dar un paseito por sus calles, las Casas Colgantes y el puente sobre la hoz del Huécar.
Antes de que me lo pregunten, les confesaré que también nos tomamos unas tapas en una terraza. Es que si no, no hubiera sido turisteo total.


Casas de vivos colores


La catedral, que quedó inacabada, y la Plaza Mayor, a la que dan la catedral y el ayuntamiento


Nuestro lema


Puente de San Pablo, Casas Colgantes y hoz del Huécar


Enlaces
Ayuntamiento de Uña
Sendero del Escalerón a La Raya (folleto en PDF)
Hoces del Júcar (por Andrés Campos)
Recorridos por la Serranía de Cuenca
Senderos de Cuenca


Bibliografía
Las mejores excursiones por la Serranía de Cuenca. Editorial El Senderista (nº 2 de la colección). Luis López Vázquez y Miguel Ángel Acero. Ver rutas 23, 30.1 y 30.6.
Rutas y paseos por la Serranía de Cuenca. Editorial Sua. Alfonso Monge y Mª Victoria Bocos. Ver rutas 8 y 9.
Artículo sobre la Laguna de Uña en la revista Aire Libre, nº 140, págs. 36 y 37.