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viernes, 16 de diciembre de 2016

De Robledillo de Gata al mirador del Chorro de los Ángeles (9 de diciembre de 2016)

Hoy hemos salido de Ciudad Rodrigo en ayunas y nos hemos dirigido en coche hacia la sierra de Gata, parando de camino en Martiago para desayunar algo en el bar Isidro y comprar en un supermercado algunas vituallas.


Desayuno en el bar Isidro (Martiago)


De Martiago en adelante nuestra estrecha carretera, alfombrada de hojas secas, atraviesa extensos robledales y entra en la provincia de Cáceres por el Puerto Viejo. No hay un alma por estos lares, ni nos cruzamos con coche alguno que circule en sentido contrario.

Robledillo de Gata (575 m.) es una bella localidad serrana, situada en el extremo más oriental de la sierra de Gata y encajonada en el estrecho valle que forma el río Árrago en su curso alto. Sus tradicionales casas de piedra y trabazón de madera trepan por la empinada ladera. A las afueras de la población se extienden los huertos de frutales y los bancales de olivos.


Saliendo de Robledillo


Salimos de Robledillo siguiendo las marcas del GR-10 en dirección al Chorrituero y a Ovejuela. Pronto el camino se convierte en un sendero que atraviesa un par de veces la carretera asfaltada por la que vinimos en coche.






Tras salvar unos 400 metros de desnivel alcanzamos el cordal que cierra el valle del Árrago por el este y tomamos la ancha pista de tierra que lo recorre en dirección sur.

Llegamos al cruce de caminos señalizado en el mapa como Cruz del Puerto y continuamos de frente por la misma pista que traíamos, enlazando ahora con el PR-CC 186, que asciende desde Descargamaría. Abandonamos por tanto el GR-10, que tuerce bruscamente hacia la izquierda y comienza a descender en dirección al Chorrituero de Ovejuela.

En nuestro avance quedan a nuestra izquierda, por encima de nuestras cabezas, las antenas de telecomunicaciones que coronan el monte Vela (1.075 m.).




Varios kilómetros más adelante llegamos a otro cruce, en el que tomamos el ramal de la izquierda, siguiendo las marcas blancas y amarillas, para alcanzar en apenas 10 minutos más el mirador del Chorro de los Ángeles, un salto de agua de más de 100 metros de altura que es conocido también como Chorro de la Mancera o de la Miacera. 
Las aguas del río de los Ángeles se despeñan por las rocas hacia el fondo del valle, un valle que geográficamente pertenece ya a la comarca de Las Hurdes. 
Cuenta la tradición que por aquí pasó San Francisco de Asís en el siglo XIII, de camino a Portugal, y que ordenó construir en este valle el Convento de los Ángeles, del que solo quedan hoy las ruinas.










La vuelta a Robledillo la haremos por el mismo camino de subida, tras un infructuoso intento de bajar hacia Descargamaría por un antiguo camino, que estaba invadido por la vegetación, pese a figurar en el mapa. Eran casi las ocho de la tarde cuando llegamos al coche. Obviamente hubo que hacer uso de los frontales en el tramo final de la bajada.

Bibliografía
Ruta nº 8 del libro Las mejores excursiones por las sierras y dehesas de Cáceres. Carlos Fernández Calvo. Ediciones El Senderista.

jueves, 6 de enero de 2011

Sierra de Gata y Portugal - Nochevieja 2010

En esta salida le dimos algunos la bienvenida al 2011. Tuvimos de todo, tiempo espléndido y lluvia pertinaz. Balance, en todo caso, formidable. Unas tierras de agreste belleza y unas gentes sencillas, campechanas y agradables. Además, cruzar a la vecina Portugal nunca defrauda. A continuación vienen una serie de apuntes sobre este entrañable viaje.

VILLAMIEL
Unos 750 habitantes.
Se ha conservado el juego de dar el choqui, en el que una bola más grande golpea a otra más pequeña.

ALBERGUE DE CÁRITAS
Situado en un robledal, a más de dos kilómetros de Villamiel, es un sitio perfecto para montar una buena juerga. Salimos a una media de casi una juerga por día, cosa de mucho mérito teniendo en cuenta las bajas sensibles que tuvimos. De haber estado al completo, el desmadre podía haber sido histórico.
El centro de las juergas era el salón con chimenea, la pieza estelar de la casa; el lugar donde más se curró fue, sin duda, la cocina; los dormitorios se usaron poco, pues la inmensa mayoría prefirió coger los colchones y acomodarse cerca de la chimenea, aprovechando el rescoldo que soltaban las brasas.

Exterior del albergue 

Saliendo del albergue

Thiago Martins se sumerge en la lectura

José Vermelho dando el callo

El Senhor Vermelho e Inés Almeida destapan la cacerola; Ana Nunes se relame

Una ensaladilla rusa muy especial

El albergue se halla enclavado en un precioso robledal

COTILLÓN DE FIN DE AÑO
Pelucas, orejas de soplillo, narices, cornetas, espantasuegras, etc. En fin, lo habitual.
Seguimos por Radiotelevisión Macuto el Especial Nochevieja, con actuaciones estelares: la Jurado, las Spice Girls, Camarón y Paco de Lucía, Tina Turner, El Cigala, La Quinta Estación. Un auténtico lujo, señores.

CINEMANÍA
Fueron unos días muy cinéfilos en los que se proyectaron varios cortos de jóvenes realizadores que vienen pisando fuerte, como Marta Calleja o la factoría San Diego. Acción, suspense y terror psicológico a partes iguales. Actores aún un poco verdes, que precisan de tiempo para ir puliéndose.

BAILES REGIONALES
Las chavalas rescataron las danzas tradicionales de la tierra y le pusieron la sal, efectuando bonitas figuras de baile que utilizaban elementos como sombreros, frutos del campo, cestas, etc.










JÁLAMA
Con sus 1.493 metros es la máxima altura de la sierra de Gata y dicen que ya era considerada una montaña sagrada por los celtas.
En la lengua local se le conoce como Xâlima.
Subimos a él echando a andar desde el mismo albergue y cogiendo un camino tradicional que lleva a El Payo (Salamanca) a través de la sierra.
En el tramo final de la ascensión se pasa junto a unas minas abandonadas y unas antiguas neveras en las que se fabricaba hielo con la nieve caída (y que no son más que unas oquedades naturales abiertas en los bloques graníticos).
En la cumbre, vértice geodésico y un curioso belén navideño, dentro de una pequeña mochila, que podía verse a través de un ventanuco transparente.


Marta Fidalgo y Eva Martosinho


Todo estaba encharcado


João Moreirinha avanza impasible entre la niebla


Una nevera en la ladera del Jálama


Otra nevera


El Senhor Vasques y Marisol Dodeiro en la cumbre del Jálama


Vistas hacia Hoyos y los embalses del Borbollón y Rivera de Gata


Descenso del Jálama


MONSANTO
Se asienta en la ladera del escarpado Cabeço de Monsanto (758 m.).
El lugar ya estaba habitado desde tiempos antiguos y, por ejemplo, se levantaba en él un castro lusitano.
Fue la ganadora en un concurso celebrado en 1938 para elegir la aldea “mais portuguesa de Portugal” y recibió por ello un gallo de plata, que luce en lo alto de la Torre del Reloj o de Lucano
.
El 3 de mayo se celebra la Fiesta de la Santa Cruz
, que conmemora la resistencia a los invasores, no se sabe si romanos o árabes. Cuenta la tradición que la población resistió el asedio gracias a una estratagema. Cebaron con trigo en abundancia a un ternero y lo hicieron rodar cuesta abajo desde el castillo. Al caer, el animal se despedazó y de su vientre se fueron desparramando los granos de cereal. Al verlo, los invasores pensaron que la población contaba aún con víveres en abundancia, se desanimaron y levantaron el cerco. En las celebraciones las mujeres del pueblo suben hasta el castillo llevando en sus brazos unas tradicionales muñecas de trapo llamadas marafonas. Se canta y baila al son de los adufes, que son unos panderos de forma cuadrangular.
Llaman la atención los enormes bolos graníticos que se hallan desperdigados entre el caserío del pueblo, haciendo increíbles equilibrios. Nos regala una imagen inverosímil la casa construida debajo de un enorme tolmo, que llegará a pesar varios miles o incluso cientos de miles de toneladas, y que llaman la Casa de Uma Só Telha
.
En lo alto del cabezo se levanta un castillo templario, parcialmente destruido en una explosión que hubo en el s. XIX, al caer un rayo sobre el depósito de pólvora. Desde el castillo se disfruta de unas vistas preciosas, con la Serra da Estrela
hacia el norte y el Jálama hacia el noreste. Al pie del cabezo, en todas las direcciones, se extienden varias pequeñas aldeas, como Relva, Eugénia, Devesa, Louredo, Maria Martins, Adingeiro y Carroqueiro. Enfrente, la modesta sierra de Moreirinha.
En la cima del cabezo hay otros restos de interés, como las ruinas de la capilla de San Miguel (a cuyo abrigo se levantaba un pequeño poblado que fue destruido) y de un campanario, varias sepulturas antropomorfas excavadas en la roca y As Treze Tigelas (o los Trece Cuencos), que son unos cuencos excavados en la roca, en los que una tradición cuenta que una hidalga servía la sopa boba a los pobres de solemnidad.
Muchas de estas cosas nos las contó Eliseu, un señor que ha trabajado como taxista por media Europa.
A la bajada del cabezo pasamos junto a dos grandes peñascos conocidos como Os Penedos Juntos.

Nunca se sabe en Monsanto
(que as águias roçam com a asa)
se a casa nasce da rocha,
se a rocha nasce da casa


A Casa de Uma Só Telha


Subiendo al Cabeço de Monsanto


Desde la fortaleza templaria


As Treze Tigelas


ADUFE
Este pandero cuadrado es un verdadero símbolo de identidad de los pueblos que integran el concejo de Idanha-a-Nova.
Consta de dos membranas, fabricadas en piel de oveja o cabra, que crean una caja de resonancia estrecha, dentro de la cual se colocan semillas, arena, sonajas o incluso chapas para enriquecer su sonido. Es tocado mayormente por mujeres, las adufeiras.

IDANHA-A-VELHA
Es de origen romano. Su existencia se menciona ya en el año 16 a. C. De esta época quedan vestigios como murallas, torres, puertas o el pódium de un templo sobre el que se levanta una torre templaria, el puente de Alcántara sobre el río Pônsul y multitud de lápidas y estelas con inscripciones grabadas.
Durante el periodo visigodo se llamaba Egitânea.
Fue arrasada por los árabes.
Tras su reconquista pasó a manos templarias.
En 1881 pasó a depender de Idanha-a-Nova.

Pelourinho de Idanha-a-Velha

A FALA
Es el idioma propio de la comarca de Sierra de Gata, lengua romance que se conoce como xâlimegu y que hoy día se ha perdido casi totalmente, aunque todavía pervive en los tres pueblos más occidentales y más próximos a Portugal, San Martín de Trevejo (San Martiñu), Eljas (As Elhas) y Valverde del Fresno (Valverdi), que en conjunto suman unos 5.000 habitantes. Ha sido declarada Bien de Interés Cultural en 2001.
Sus orígenes son difíciles de precisar, aunque algunos estudiosos lo consideran cruce de leonés y de galaico-portugués, con influencias de repobladores asturleoneses, principalmente del Bierzo, llegados en la Edad Media. Es fruto de la situación geográfica de esta zona con respecto a Portugal y del habla que trajeron consigo los primeros repobladores de la comarca.
Presenta variedades, lo que hace que podamos hablar de as falas, como el valverdeiru en Valverde del Fresno, el chapurriau o lagarteiru en Eljas y el mañegu o manhegu en San Martín de Trevejo. Es muy habitual escucharla al pasear por estas poblaciones o entrar en sus bares.

RUTA DE LA FALA
Está balizada como sendero de pequeño recorrido (PR-CC 184) y es una ruta lineal de 17 km. de longitud, que une los tres pueblos en los que aún se habla “a fala”. Nosotros la hicimos empezando en San Martín de Trevejo y terminando en Valverde del Fresno.
Salimos de la Plaza Mayor de San Martín por la calle de la Iglesia, tomando luego la calle del Puerto (Calli do Portu) y entroncando con la Calzada Romana (Calzà Romana). Se abandona el pueblo a la altura de las pistas polideportivas de As Hortas.
La calzada, que está empedrada, asciende fuertemente por entre olivares, viñas y huertos, dejando a nuestras espaldas el pueblo. Enseguida disfrutamos de hermosas vistas del pueblo de San Martín y del convento de San Miguel.
Tras dejar a la izquierda una pradera nos introducimos en el castañar de Ojesto (o de los Ojestos), considerado uno de los más extensos de Extremadura. Musgo en abundancia. Acebos. La hiedra cubre los troncos de muchos árboles. Pasamos junto a dos centenarios castaños, conocidos como Los Abuelitos.
Se alcanza finalmente el puerto de Santa Clara (1.027 m.) por el que pasa la carretera que lleva a El Payo.
Pasamos a la otra margen del valle, la de solana, y el paisaje cambia violentamente. No hay ningún vestigio del frondoso y húmedo bosque atlántico que nos acompañó en la subida. En lugar de ello tenemos canchos de granito y pastos en los que descansan las vacas. Un típico paisaje guadarrameño o gredense, con buenas vistas del Jálama, que dejamos a nuestra espalda. A la derecha quedan unas curiosas formaciones graníticas, las Torres de Hernán Centeno, en memoria de un famoso bandolero al que se conocía como el Travieso, que en el s. XVI se construyó aquí un pequeño castillo, el de Rapapelo, y que desde aquí saqueó otras fortalezas, como las de Eljas y Trevejo.
Tras un largo tramo en el que llaneamos, comenzamos a bajar a Eljas por el viejo y empedrado Camino del Puerto (Caminu du Portu) y tras pasar unos zahurdones, a la izquierda, nos introducimos en un robledal.
Tras una curva, aparecen bruscamente los dos pueblos, Eljas y Valverde. Al primero de ellos se llega enseguida tras un zigzagueo.
Salimos de Eljas por la Calli de Valverdi
y Calli da Costa, y ponemos rumbo a Valverde descendiendo entre olivos y frutales. Se baja por el conocido como Camino del Maíz, donde nos topamos con unos lugareños que se arrancan a hablar en la lengua local. Al decirles que vamos a Valverde y teniendo en cuenta que aún nos faltan tres kilómetros y medio y que ya queda poco de luz, el más locuaz de ellos nos suelta aquello de Se vus faite de noiti.
Salimos a una pista de tierra, en la que torcemos a la derecha, y un poco más adelante se salva el arroyo de Argiles por un puente. Seguimos las señales de PR y entramos a Valverde por la parte del polideportivo y el cementerio.
En Valverde visitamos un pequeño Museo Erótico-Etnográfico que ha montado Martín, un rústico hombrecillo de origen portugués, que ha trabajado en Alemania durante 30 años. La entrada es gratuita, menudo chollo. El museo no tiene nada que envidiar a algunos sex-shops del Barrio Rojo de Ámsterdam. Muchos de los objetos y piezas expuestas denotan un evidente trauma sexual: bragas, un calabacín que recuerda a una sugestiva polla, un azulejo en el que pone “El ciervo saltarín pone cuernos sin fin” y un sinfín más de artículos, a cuál más disparatado. Dándose importancia, Martín nos comentó, en un momento dado, aquello de “También me dedico a la moneda”.


Plaza de San Martín de Trevejo


Cómo se lo montan los mañegus


Dejando atrás San Martín


Castañar de Ojesto


Jorge Simoes


Los Abuelitos


Pisando la hojarasca


El Jálama


Thiago Martins oteando el panorama


Pasando bajo las torres de Hernán Centeno


A Orelha de Deus


Eljas y Valverde del Fresno


Eljas


Vista de Eljas desde el camino a Valverde


Inés Almeida un poco movida


El ciervo saltarín pone cuernos sin fin





PENHA GARCIA
A la entrada del pueblo nos topamos con un antiguo carro de combate.
Junto al castillo templario y la iglesia de Nossa Senhora do Leite hay un mirador desde el que se tienen buenas vistas del Vale Feitoso, las paredes de rocas cuarcíticas, el río Pônsul, el embalse y un pequeño complejo molinero (Mohínos de Rodizios). Desgraciadamente el día neblinoso que hace apenas nos deja ver nada de todo esto.
Cuenta el pueblo con una escuela de escalada que tiene unas 40 vías.
En sus alrededores se han encontrado numerosos fósiles (trilobites), que demuestran la presencia de un lecho marino durante el Paleozoico. Algunos de ellos pueden contemplarse en el Museo del Paleozoico, que está en medio del pueblo, junto al pelourinho (picota), y en el que la entrada es gratuita. Pero también nos encontramos el museo cerrado. Si es que no damos pie con bolo.
Al menos nos pudimos pegar una abundante y sabrosa comida en un restaurante que hay abajo, junto a la carretera y que se llama O Javali. Al ser martes y día de diario, servían un menú por 7 euros con todo incluido, bebida, postre y café, e incluso unas aceitunas para picar.


Penha Garcia


CILLEROS
Se halla rodeada de olivares y viñas, y es famosa por su vino blanco.
Su nombre romano, Cellarium, significaba bodega.
Destaca su ayuntamiento porticado, con un gran escudo borbónico, en el que un cerdo sustituye al toisón de oro.
Tiene varias casas solariegas con blasones en sus fachadas, como la Casa Grande
, levantada en estilo renacentista.
Su antiguo pósito de grano es hoy el centro médico.
Hasta Cilleros nos acercamos sólo los cuatro que nos quedamos hasta el final. Un señor con el que hablamos en la Plaza de los Caños
nos indicó por dónde subir al ayuntamiento y nos comentó la existencia de un Museo Etnológico. Tenía una particular forma de hablar y nos preguntó: ¿De donde seis? Ah, sei de Madrid.

Ayuntamiento de Cilleros


SANTIBÁÑEZ EL ALTO
Se dice que el pueblo fue fundado por la condesa Teudosinda.
Sus casitas bajas de sillería de granito y tejado de pizarra lo convierten en uno de los más bellos de la comarca.
Guarda un peculiar coso o plaza de toros con gradas de piedra, en la que tienen lugar las fiestas del pueblo.
Desde el castillo musulmán (s. IX), administrado luego por las órdenes del Temple y de Alcántara, hay unas espléndidas vistas del embalse de Borbollón.
Ya de vuelta a Madrid, paramos en Santibáñez, pero poco se pudo hacer. Un breve paseo bajo los paraguas. Llovía y llovía. Las espléndidas vistas brillaron por su ausencia. Lo mejor, el rato pasado en el bar La Portuguesa, donde su simpática propietaria nos dio conversación.

Pila la Zorra (Santibáñez el Alto)


Los protagonistas de esta salida han sido:
Marta Fidalgo
João Moreirinha
Thiago Martins
Eva Martosinho
Marisol Dodeiro
Senhor Vasques
Jorge Simoes, alias Senhor Costa
Inés Almeida
Ana Nunes
José Vermelho

Nos despedimos de todos con un Felí Naviai en xãlimegu, aunque ya sea un poco tarde.


Casa da María (Monsanto)
Av. Fernando Rocha, 11.
TF (Eliseu, que trabajó como taxista por media Europa): 00351-965624607; 00351-966443663.

Un hermano de Domingo, el encargado del albergue de Villamiel, tiene una chocolatería en Madrid, que se llama Chocolat y está en la calle Santa María, 30 (junto a Huertas), abre de 7:30 a 21:00 y a mediodía sirven cocina casera.

Miel y Polen Val de Xálima (Valverde del Fresno)
Carretera de Portugal, km. 1,800
TF: 927-51.05.62; 689.319.518

SIERRA DE GATA:
Mancomunidad Municipios Sierra de Gata
Web de Sierra de Gata
Portal Sierra de Gata Joven
Turismo Rural en Sierra de Gata
Sierra de Gata, el paraíso virgen
El GR-10 a su paso por Sierra de Gata, en la web de ASIDER
Cadalso
Coria
Descargamaría
Vídeo de Eljas
Gata
Hoyos
Moraleja
Robledillo de Gata
San Martín de Trevejo
Vídeo de Santibáñez el Alto 
Vídeo de Torre de Don Miguel
Vídeo de Trevejo
Vídeo de Valverde del Fresno
Villamiel