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sábado, 12 de noviembre de 2022

De Navarredonda al Reajo Alto y el Lomo Gordo (9 de octubre de 2022)

A levante del puerto de Navafría se elevan las cumbres del Reajo Alto (2.105 m) y del Lomo Gordo (2.075 m). Para ascender hasta estos dos dosmiles un grupo de senderistas se juntan en la localidad de Navarredonda (1.220 m).







miércoles, 30 de diciembre de 2020

Del puerto de Navafría a los Reajos (9 de enero de 2005)

Esta fue mi primera ruta con Sendas. De eso no tengo dudas. Han pasado muchos años y los recuerdos son un tanto confusos. Mucha gente nueva de golpe. Muchos nombres que memorizar en el disco duro. Opté por mantenerme en un discreto segundo plano y no dar la nota. 

Lo único que recuerdo es la imagen del que luego se ha convertido en nuestro Maestro. Iba con los cascos durante buena parte de la ruta. Qué escucharía. Qué friqui, pensé. Un tipo más raro que un perro azul. Luego le he ido conociendo más a fondo y mi opinión tampoco ha variado sustancialmente, lo que no quita para que se haya ganado mi estima. He de reconocer también que, despues de tantos años de compartir batallas y de observarme, no me imita nada mal.

En la ruta, como se refleja en el título, subimos a los Reajos desde el puerto de Navafría. El pinar que puebla estas laderas es uno de los más maduros del Guadarrama.








sábado, 31 de agosto de 2019

En el Cancho del Guijo (3 y 4 de agosto de 2019)

Al Cancho del Guijo puede subirse desde el área recreativa de Peña Alta. Tras disfrutar de las vistas sobre el valle del Lozoya y el embalse de Pinilla, a la mañana siguiente nuestros compañeros hicieron una ruta ascendiendo al Reajo Alto y pasando a la bajada por el puerto de Navafría.









sábado, 20 de octubre de 2018

Del área recreativa de Peña Alta al Reajo Alto y la Peña del Buitre (13 de octubre de 2018)

Hoy hemos hecho una interesante excursión por las inmediaciones del puerto de Navafría, ascendiendo a tres de las cumbres que se ascienden al noreste del mismo: el Reajo Alto, la poco conocida Peña del Buitre y el Reajo Capón. Estas cumbres de los Reajos forman entre sí una alargada planicie cubierta de pinos y piornos, que pertenece al sector del Guadarrama que suele llamarse Montes Carpetanos.

El punto de inicio de nuestra ruta es el área recreativa de Peña Alta, que se encuentra entre los kilómetros 6 y 7 de la carretera que sube desde Lozoya al puerto de Navafría. Hay un pequeño aparcamiento donde dejar varios coches, así como un enorme ejemplar de abeto del Cáucaso (abies nordmanniana), que tiene una altura de unos 25 metros y una edad aproximada de 125 años.


Área recreativa de Peña Alta


Nos pondremos en movimiento siguiendo una senda algo desdibujada que nos lleva hasta el arroyo de la Fuensanta. Remontando el cauce de este último saldremos a la Horizontal, tras superar unos 350 metros de desnivel.






Es la Horizontal una pista que viene del puerto de Navafría y se dirige al de Somosierra, que tomaremos hacia levante, en dirección hacia este último. Llanearemos por esta pista unos 5 kilómetros, hasta llegar a la altura de un cortafuegos que hay al pie del Reajo Alto.










Por este cortafuegos, empinado y pedregoso en algunos tramos, salvaremos los 300 metros de desnivel que nos separan del cordal principal de la sierra. Superada la cuesta, se divisa ya, a mano derecha y bastante próximo, el vértice geodésico del Reajo Alto (2.100 m.), entre un mar de piornos que arañan las piernas.


Reajo Alto


A continuación, nos acercaremos a la Peña del Buitre (2.104 m.), que mira al norte y ofrece unas impresionantes vistas de la llanura segoviana. No es extraño que en semejante oteadero haya restos de algunos fortines construidos durante la guerra.


Peña del Buitre


La interminable llanura segoviana




Es hora de comer. Buscamos resguardo al pie de unas rocas para quitarnos un poco el viento. El cielo está por aquí bastante nuboso. Y es que el día está resultando algo más desapacible de lo esperado. Un cielo bastante nuboso apenas ha dejado asomar al sol en algunos momentos.




Nos resta ahora una cómoda vuelta al punto de partida. Seguimos el cordal hacia poniente, al principio sin perder prácticamente altura. Tras dejar ligeramente a nuestra izquierda el Reajo Capón (2.092 m.), comenzamos por fin el descenso hacia El Reventón (1.922 m.) y el puerto de Navafría (1.773 m.).








Un camino, que parte del mismo puerto y parece ser una antigua vía pecuaria, nos lleva por el pinar hasta el área recreativa en que tenemos el coche, tras atravesar un cortafuegos. En total, habremos caminado unos 19 kilómetros, con 850 metros de desnivel.







miércoles, 19 de julio de 2017

Una subida a los Reajos desde el puerto de Navafría (13 de mayo de 2017)

Vamos a dejar constancia de la excursión por nuestra sierra que algunos compañeros hicieron en el puente de San Isidro, aquellos que por diversas circunstancias no pudieron permitirse el lujo de salir varios días de Madrid.




Se trató de una circular con inicio en el puerto de Navafría (1773 m.) y ascensión a los Reajos (2100 m.). Tras el descenso, realizaron el retorno al punto de inicio siguiendo la conocida como Horizontal, una ancha pista de tierra entre pinos.




En la cumbre del Reajo Alto


En la vuelta al punto de partida efectuaron un ligero desvío hasta el Cancho del Guijo, que ofrece unas vistas espectaculares.
Fueron en total 15 kms., con un desnivel de unos 500 metros, en un día algo nublado y frío, como puede intuirse por los plumas que algunas de las participantes lucen con cierto orgullo. Observarán que hubo también presencia canina.




Los protagonistas de la ruta

lunes, 7 de mayo de 2012

Subida al Reajo Alto por el arroyo de los Tejos (6 de mayo de 2012)

Los participantes en esta ruta nos juntamos en Lozoya, desde donde el cordal por el que íbamos a ir se veía totalmente cubierto y con una pinta muy fea. Cuando llegó el último, estábamos dando buena cuenta de sendos pinchos de tortilla con un cafetito, y es que no pudimos resistirnos con la cara que tenía de recién hecha.
Pasado el puerto de Navafría y sin llegar al pueblo del mismo nombre, tomamos una carreterita que nos hace virar sobre nuestros pasos o ruedas, pasando junto a la presa del río Ceguilla. Al toparnos con una barrera que corta la carretera, comprendemos que hemos llegado al punto de inicio de nuestra ruta. Estamos junto a una piscifactoría abandonada y al río de las Pozas (1.300 mts. + o -). Un cartel nos recuerda que nos hemos adentrado en el término municipal de Aldealengua de Pedraza.
Seguimos la pista y en seguida nos encontramos con una bifurcación allí donde termina el asfalto, debiendo torcer a la izquierda.


Pronto pasamos junto a un refugio cutrecillo que está bastante sucio por dentro. Habría que darle a la escoba y no parar.

Refugio de las Majarganillas

Al rebasar la siguiente curva llegamos a lo que se conoce como el aula de la naturaleza y el campamento de Las Majarganillas, un sitio que tiene una pinta de abandono total. El edificio del aula de la naturaleza está cerrado a cal y canto. En sus proximidades hay dos áreas techadas: una con mesas, bancos y barbacoas; la otra tiene servicios y duchas, pero los sanitarios de loza están completamente destrozados.

Aula de la Naturaleza Las Majarganillas

Reanudamos la marcha, esta vez paralelos al arroyo de los Tejos, hasta dar con una bifurcacion  que no viene en los mapas, aunque sí en el de Jorge, que la tiene marcada a bolígrafo. Está hecho un lince este hombre.
Pinos silvestres y gente asilvestrada

Tras andar unos minutos por este nuevo ramal, tiramos monte arriba al estilo Sendas, sin encontrar ninguna señal que nos indique una subida marcada. Tranquilamente y echándole paciencia, vamos ascendiendo junto a una cerca de espino hasta llegar a una roca que nos ofrece buenas vistas del valle y del pico del Nevero. Hay allí un sencillo y diminuto chozo prefabricado, hecho para pigmeos o bosquimanos, que llama la atención de algunos.

El chozo prefabricado

Seguimos remontando la ladera junto a la alambrada, buscando el paso más despejado. Hay momentos en que damos vista al horizonte segoviano, divisándose Navafría, la presa del río Ceguilla y otros pueblos.

La llanura segoviana

Vistas del pico del Nevero

Pisamos finalmente las primeras nieves y nos encaramamos a la extensísima planicie que nos conducirá a la cima. Por momentos el paisaje nos recuerda al de la Mesa de Cebollera, entre las provincias de La Rioja y de Soria. Sorteando los piornos alcanzamos el vértice del Reajo Alto (2.100 m.).

En la cumbre del Reajo Alto

Nuestros temores se disipan, pues el tiempo ha ido mejorando y el panorama es espléndido. Aunque empezamos picando algo, terminamos por hacer la comida principal.



Proseguimos nuestra marcha bastante abrigados, pues el aire que corre por aquí es bastante frio.

Reanudamos nuestra marcha

Estamos en el cordal que nos llevará al puerto de Navafría, que además es el límite provincial entre Madrid y Segovia. Recorremos la cuerda por una pista de tierra que sucesivamente pasa por las cumbres del Reajo Capón (2.092 m.) y de El Reventón (1.898 m.). Aunque pisamos algunas manchas de nieve, no hay tanta como pensábamos y la tierra tampoco está encharcada, por lo que nuestra marcha es ligera.


Un senderista en zapatillas

Ya en el puerto de Navafría (1.773 m.), cogemos una pista que, según el mapa, es la misma que tomamos al inicio de la ruta, y pasamos por los parajes de Los Hoscos y de El Hornillo. Estamos en pleno mar de pinos de Navafría. Hablamos de pinos silvestres, por supuesto. En algunas laderas los pinos aparecen bastante clareados, mientras en otras se mantienen muy cerrados. Hay incluso una zona en la que buena parte de los pinos aparecen talados y derribados a la espera de ser sacados. Se trata de talas controladas que los ingenieros forestales diseñan conforme al plan de ordenación del monte. De la mano de José Vicente aprendemos algunos de los entresijos de la gestión forestal de los montes.

Tala controlada
Nos aproximamos a uno de los objetivos del día. Queremos acercarnos a una zona en la que se conservan bastantes tejos. Son árboles relictos, que pertenecen a la familia de las coníferas y nos retrotraen a tiempos pretéritos en los que el clima era más frío y más húmedo por estos lares. Es una sorpresa no contar en esta ruta con Santi, un experto en tejos, probablemente una de las personas que más sabe de este árbol en nuestro país. Y un gran imitador del tejo, facultad muy poco común.

Hemos convenido en que el que divise el primer tejo será convidado a una cerveza al acabar la ruta. Y el elegido será Jorge, que está hecho un lince o un águila.

Son tejos de escasa talla los que encontramos por aquí. Aparecen dispersos por entre el pinar, casi desapercibidos entre los espigados y mucho más altos pinos, aunque su follaje algo más oscuro los delata. Sus hojas o acículas se disponen en dos hileras opuestas a lo largo de las ramas.

Senderista y tejo

Hojas de tejo

Un poco antes de cruzar el arroyo de los Tejos, nos encontramos con la mayor concentración de tejos. A ambos lados de la pista, desparramados ladera arriba y ladera abajo, se divisan docenas de ejemplares. Aquí se distinguen algo mejor, gracias a que el pinar aparece algo aclarado. Dejamos una ristra de fotos en la que se aprecian los chiquititos tejos a los pies de los gigantescos pinos.

Una de tejos

Dos de tejos
Tres de tejos
La pista nos devuelve a pronto nuestros vehículos y de vuelta hacemos una parada en Lozoya para rematar el día con una cervecita, nuestro merecido premio. Al igual que la mañana, el sitio elegido es el bar Fernando, que terminará por convertirse en un clásico.

Y una solo de pinos como despedida

A destacar que uno de los componentes del grupo vino, por despistado, sin botas y se chupó toda la ruta en zapatillas. Eso sí, el muy jod**o no se olvidó la bota de vino, o sea, que vino sin botas, pero al menos vino y además vino con vino.
Los Reajos
Son un conjunto de cumbres alomadas o redondeadas que superan los dos mil metros y que apenas destacan sobre el relieve circundante.
Se encuentran al noreste del puerto de Navafría, siguiendo el cordal de los Montes Carpetanos.
Se denominan Reajo Alto (2.100 m.), Reajo Bajo (2.040 m.) y Reajo Capón (2.092 m.).
Junto con el Lomo Gordo (2.075 m.), forman una extensa planicie o meseta cimera que tiene varios kilómetros de punta a punta.

Significado del término reajo o regajo
Este topónimo, o más bien hidrónimo por su vinculación con el agua, hace referencia a un arroyo muy pequeño o regato y también a un charco formado por un pequeño arroyo, a una zona encharcada o a una zona encharcadiza, atravesada por hilos de agua que forman charcos al extravasarse o salirse de madre. Esta segunda acepción se corresponde bastante bien con lo que vimos en esta ruta, pues alrededor del Reajo Alto había varias zonas llanas que se encontraban encharcadas en esta época del año, que tuvimos que rodear o que atravesamos a saltitos para no hundirnos en ellas.
En los Reajos ya comentados nacen dos arroyos que descienden hacia el valle del Lozoya y se denominan arroyo de Reajo Hondo y arroyo de Reajo Sastre.
En el monte de Navafría encontramos los topónimos de Regajo Hondo, Regajoniesto y Las Regajeras.
Al este de la cumbre principal del Mondalindo, siguiendo el cordal, tenemos otro alto que se llama El Reajo, a cuyos pies se ubica el manantial de Reajo del Álamo.
En el cordal que va del Tres Provincias al pico del Lobo se encuentra, junto al GR-88, el Reajo o Regajo del Puerto.
En Gredos, al norte del puerto de Candeleda, tenemos la vaguada de Regajos Llanos, que desciende hacia Prao Puerto. 
El Regajo del Pez es un arroyo que nace en el collado del Piornal, al noroeste de la Maliciosa, y que desciende hasta el fondo del valle de la Barranca.