Peñalver es una villa de la Alcarria, conocida en la comarca por su Museo de la Miel y sus nogales. En el pasado, fue cabeza de una encomienda de la Orden de San Juan y por eso, en el escudo municipal aparece representada la cruz de esta orden militar. Por su condición de villa posee una picota o rollo jurisdiccional, que simboliza la capacidad que tuvo en otros tiempos para poder administrar justicia.
Hicimos desde el pueblo un recorrido circular de 11,5 kilómetros de longitud y poco más de 200 metros de desnivel acumulado:
Peñalver - Camino del Arroyo de la Vega - Arroyo de los Cubos - Cueva de los Hermanicos - La Origuela - Las Narras - Camino de los Cubos - Peñalver
La ruta fue muy variada desde el punto de vista botánico. Chopos, robles, encinas y sobre todo quejigos, muy abundantes. También coscojas, cornicabras, jaras y enebros. Tomillo y espliego.
La picota
Cueva de los Hermanicos
Desde las ruinas del castillo
Plaza de España
Obsérvese la Cruz de San Juan en el cartel del fondo
El otoño ya se ha instalado entre nosotros. Hoy nos hemos acercado a la villa alcarreña de Peñalver (930 m.), conocida en la comarca por sus nogales y su museo de la miel, para realizar el sendero circular SL-4, balizado hace años por la Mancomunidad Villas Alcarreñas, que nos llevará hasta la Cueva de los Hermanicos.
Monumento al Melero
Ermita del Cristo de la Paz
En nuestro descenso por el Camino del Vallejo iremos dejando atrás los campos de labor para internarnos progresivamente entre bosques de encinas. Durante el paseo tendremos la oportunidad de recolectar algunas nueces, especialmente junto a la Vega, un paraje salpicado de imponentes nogales.
Cueva de los Hermanicos
Tras pasar junto a la picota, que es símbolo de la autonomía de que disfrutó Peñalver y de su condición de villa, lo que la facultaba para administrar justicia, caminaremos por la margen opuesta de la Vega hasta llegar a la fuente de la Pecadora. Una coqueta área recreativa, con fuente y varias mesas de piedra bajo la sombra de los nogales, nos invitará a sentarnos a comer.
Fuente de Benito
Fuente de la Pecadora
Peñalver
La villa, con calles en cuesta, se asienta sobre la ladera de un cerro.
En su caserío abundan las casas típicas alcarreñas, junto a otras de más empaque, como la Casa del Patio o la Casa de la Posada.
Domina la silueta de la iglesia parroquial de Santa Eulalia de Mérida. Por sus dimensiones y monumentalidad parece casi una catedral. Tiene portada renacentista, con detalles platerescos. En su interior guarda uno de los mejores retablos de la provincia. Fue declarada bien de interés cultural (BIC) y restaurada a finales del siglo XX.
Entre sus celebraciones anuales destacan la Fiesta Su Peso en Miel, declarada de interés turístico provincial, y las Botargas de San Blas, personajes carnavalescos que recorren las calles del pueblo en el primer domingo de febrero.