Para poner el broche a esta Semana Santa con restricciones de movilidad, en que se discute si nos encaminamos hacia una cuarta ola o realmente nunca logramos dejar atrás la primera, algunos se acercaron hasta Patones para ascender a dos cumbres que ofrecen unas vistas vertiginosas sobre el embalse del Atazar: Cabeza de Cerugea (1.220 m.) y Cancho de la Cabeza (1.264 m.). Fueron 16 kilómetros, con 650 metros de desnivel.
Siempre llegarás a alguna parte si caminas lo bastante (Lewis Carroll)
lunes, 5 de abril de 2021
sábado, 12 de diciembre de 2020
De Patones de Abajo al Cancho de la Cabeza (8 de diciembre de 2020)
En un día frío y de fuerte viento, ascendimos al Cancho de la Cabeza desde Patones de Abajo. A la subida, remontamos el barranco de Patones hasta alcanzar la Peña Escrita. A partir de aquí, afrontamos un tramo de cortafuegos que nos deja al pie del Cancho de la Cabeza (1.264 m.), desde cuya cumbre se tienen unas soberbias vistas sobre el embalse del Atazar.
Por el otro lado de la cumbre se inicia la bajada a Patones, primero por senda entre el pinar y luego por pista. Tras un rato de bajada paramos a comer, disfrutando de unos momentos del sol hasta que las nubes ganaron terreno. Un providencial caldo calentito nos ayudó a entonar un poco el cuerpo. Entramos a Patones de Arriba dejando a la derecha las eras de piedra de pizarra. De ahí nos quedaba poco más de veinte minutos para terminar en Patones de Abajo.
Hicimos unos 12,5 kilómetros, con algo más de 600 metros de desnivel. Un tramo de subida y toda la bajada hasta Patones de Arriba discurrieron siguiendo el trazado de la Senda del Genaro (GR-300). Al terminar la ruta, tomamos una cerveza en el bar Melones de Patones de Abajo. Luego volvimos a parar en Pedrezuela, en lo que se ha convertido en costumbre en las rutas en las que salimos por la carretera de Burgos.
Enlaces
viernes, 22 de marzo de 2019
De Patones de Abajo al Cancho de la Cabeza (10 de marzo de 2019)
Seguimos descendiendo en dirección a la presa del Pontón de la Oliva y entonces vino nuestro error, que fue tomar un camino a mano derecha que pasaba por entre una gran concentración de colmenas. En esta época las abejas suelen estar bastante activas y algunas nos hostigaron. Hubo quien se llevó algunos picotazos, con los consiguientes momentos de tensión.
Tras el incidente de las abejas, logramos bajar, campo a través, hasta la plataforma horizontal del Canal Viejo de Isabel II (o del Lozoya), que discurre ligeramente elevada sobre el terreno circundante, ofreciendo unas bonitas vistas de la vega del Jarama. Por debajo de la plataforma debe fluir, soterrada, la antigua conducción de agua, que data de mediados del XIX y que fue la primera que llevó el agua potable a Madrid (desde el río Lozoya hasta un surtidor de 12 caños que había en la calle de Fuencarral, junto a la iglesia de Montserrat, en un trayecto de 76 kilómetros).


















































































