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lunes, 22 de mayo de 2023

De Martín Muñoz de Ayllón al pico de la Buitrera (21 de mayo de 2023)

Vuelven Don Peppone y Don Giovanni. En esta ocasión han querido calcar una ruta que otros hicieron hace unas poca semanas y a la que no pudieron apuntarse. En Riaza se desayunaron unas bayonesas o napolitanas, o algo así, acompañadas de unos cafés. Y en Riaza también, al terminar la ruta, hubo unos torreznos. Principio y fin.

Entre medias, completaron una exigente ruta circular desde Martín Muñoz de Ayllón, con subida al pico de la Buitrera (2.046 m). La lluvia hizo acto de presencia en la segunda mitad del día. Fueron 19 kilómetros y 1.200 metros de desnivel. Don Peppone no le va a la zaga a Don Giovanni y Don Giovanni no tiene nada que envidiarle a Don Peppone.














miércoles, 15 de septiembre de 2021

Un suben-estrujen-bajen: De la ermita de Hontanares a Martín Muñoz, el pico de la Buitrera y el cerro Merino (11 de septiembre de 2021)

Hoy hemos descubierto un buen sitio para desayunar en Riaza. Es la cafetería que se llama Parador Cake & Coffee, que está en la calle Cava nº36. Tienen tostadas, bizcochos de varios tipos, cruasanes, bollería, café y tés. En fin, todo lo que le pierde al senderista de este grupo.

De Riaza fuimos a la ermita de Hontanares para hacer un ruta circular en el sentido de las agujas del reloj.

En el primer tramo ascendimos al mirador de Piedras Llanas para luego bajar suavemente por el robledal hasta el pueblo de Martín Muñoz de Ayllón, cuyo nombre recuerda a uno de los lugartenientes del Cid Campeador.


Mirador de Piedras Llanas


Iglesia de San Martín de Tours


Un detalle erótico

Desde la iglesia de San Martín de Tours, que está a las afueras del pueblo, bajamos hasta cruzar el cauce seco del río Vadillo y a partir de ahí emprendimos la subida sin tregua por un cortafuegos. Este tramo, que hizo las delicias de los masoquistas, fue sin duda el más duro de la jornada. A alguno se le hizo corto y a otros, los más, se les antojó interminable.









En la pradera de Zopégado nos quedamos sentamos algunos a comer, pero hubo otros que decidieron seguir e incluso tres llegaron a coronar el pico de la Buitrera (2.046 m), tal como estaba planeado inicialmente.


En el pico de la Buitrera

El tercer y último tramo fue sin duda el que nos deparó los mejores momentos del día y las mejores vistas. Siguiendo el cordal pasamos por el cerro de Zopégado (1.942 m), el Cerro Gordo (1.905 m) y el Cerro Merino (1.800 m).











Después de algunos destrepes, en los que suele acabarse recurriendo a la técnica de arrastrar el culo, que nunca falla, alcanzamos el collado de la Fuente (1.627) y de ahí hicimos los dos últimos kilómetros hasta la Ermita de la Virgen de Hontanares, bajando por el robledal.







En total fueron 13 kilómetros y 850 metros de desnivel, en un recorrido un tanto rompepiernas, lo que lo alemanes llaman un suben-estrujen-bajen. Ah, no, que eso era otra cosa. Como el bar de la ermita de Hontanares estaba aún abierto, cayó allí la primera. Y luego. en Riaza (La Porticada), caería la segunda.



domingo, 13 de marzo de 2016

De Martín Muñoz de Ayllón al pico de la Buitrera, bajando por la ermita de Hontanares (12 de marzo de 2016)

Tardó la nieve en llegar a nuestras montañas este invierno, pero acabó por caer y por fin podemos decir que tenemos bastante nieve. Para muestra nuestra ruta de hoy. Una circular desde Martín Muñoz de Ayllón, subiendo de manera muy directa al pico de la Buitrera y descendiendo dando un rodeo por la ermita de Hontanares.

Un poco antes de llegar a Martín Muñoz de Ayllón, las vistas son espectaculares. Contrastan los verdes prados con la nieve del pico del Lobo, que hace de telón de fondo. Hacemos una breve parada con el coche para tirar algunas fotos.


 
 
Martín Muñoz de Ayllón es una pequeña aldea segoviana que, pese a su nombre, pertenece al municipio de Riaza y no al de Ayllón. Por encima de su caserío se encuentra la iglesia de San Martín de Tours.
Era conocida antiguamente por sus canteras de pizarra. Se dice que de ellas se extrajo piedra para construir el palacio de La Granja y pavimentar la catedral de Segovia.
Hace décadas el pueblo se quedó prácticamente abandonado, pero en estos últimos años, según nos cuenta un vecino al concluir la ruta, se han recuperado varias casas que amenazaban ruina e incluso se han transformado en viviendas varias antiguas tenadas que se destinaban en otro tiempo a encerrar el ganado. En la rehabilitación del pueblo y de sus casas se nota la mano de una pareja de arquitectos que decidieron afincarse aquí en 1996. Se ha utilizado la piedra del lugar, imitando la arquitectura tradicional, gracias a lo cual las casas presentan un aspecto bastante homogéneo.
Incluso se ha abierto una galería de arte, la AP Gallery (acrónimo de Arte & Paisaje), pensada para exponer obras que convivan con la naturaleza y entren en diálogo con el paisaje.
 
 
 
 
Aparcamos el coche en la plaza Escorial, en la que hay una fuente donde llenar la cantimplora, y salimos del pueblo pasando junto a la iglesia de San Martín de Tours.


Anuncio de apagón


El teleclub




Iglesia de San Martín de Tours
 
 
Cruzamos el arroyo Vadillo por un rústico puentecillo y tiramos de frente por un ancho cortafuegos, ganando altura rápidamente. Pronto nos vemos en terreno nevado, sacando sus raquetas los que las han traído.




Cruzando el arroyo Vadillo
 
 
Ascendemos de forma muy directa hacia el cerro de Mesa Peñota. Aunque el cortafuegos se desdibuja, el rumbo a seguir no ofrece dudas y resulta bastante evidente.






 


 
Tras arduo esfuerzo, alcanzamos el cordal y viramos a la izquierda, en dirección a nuestro objetivo, visible al fondo. Pasamos junto a varias rocas, completamente cubiertas por el hielo, y finalmente nos encaramamos al pico de la Buitrera (2.046 m.). Tenemos a nuestros pies el valle del río Lillas, por el que se extiende el Hayedo de la Tejera Negra. En dirección contraria, impresionan las vistas del pico del Lobo, totalmente nevado. Afortunadamente no sopla viento alguno, lo que nos permite sentarnos a comer en la misma cumbre, algo que es un lujazo.
















 
 
Bajaremos en dirección a las praderas y collado de Zopégado (1.942 m.). Desde aquí afrontamos un sube y baja por los cerros Zopégado (1.942 m.), Cerro Gordo (1.904 m.) y Merino (1.799 m.), que va minando nuestras fuerzas.








 
 
En la bajada del cerro Merino hay que destrepar tres canales en las que se acumula la nieve. Hay que manejarse con cuidado para no darse de bruces. Peligra la vida del artista.






 
 
En el collado de la Fuente  (1.625 m.) torcemos a la izquierda y descendemos por el robledal hasta que entramos en el bosquete de pinos que se extiende por encima de la ermita de Hontanares, situada a unos 4 kms. de Riaza.






Ermita de Hontanares
 
 
Desde aquí nos quedan otros 4 kms. hasta Martín Muñoz de Ayllón, que están señalizados con carteles. Al principio se sube ligeramente por pista asfaltada hasta el alto de Piedras Llanas (1.475 m.) y a partir de ahí comienza a descenderse entre el robledal, siguiendo una estrecha senda hasta salir a un primer cortafuegos y luego a otro.
 
La ruta tendrá unos 16 kilómetros y un desnivel no inferior a los 800 metros. De vuelta, pararemos en Riaza para dirigirnos a su preciosa plaza castellana y entrar en el bar La Fonda, todo un clásico. En un recorte de periódico que han pegado en la pared, leemos que Pedro Sanz, pastor de Rades de Abajo, aldea próxima a Pedraza, pronosticó en base a las cabañuelas que 2016 sería un año de abundantes lluvias y temperaturas moderadas.
 
 
En la AP Gallery
 
 
Bibliografía
Nuestra excursión une las rutas nº 19 y 20 del libro Las mejores excursiones por la Sierra de Ayllón, de Miguel Ángel Díaz y J. Alberto López, publicado por la editorial El Senderista.

Enlaces
2016, un año muy llorón (El Adelantado de Segovia)