jueves, 8 de noviembre de 2018

Una circular desde Manzanares El Real, pasando por la Peña del Mediodía, los picos de la Higuera y La Camorza (3 de noviembre de 2018)

La ruta de hoy nos ha deparado varias sorpresas, un feliz e inesperado encuentro y alguna que otra descarga de adrenalina, todo ello aderezado de sol y de suaves temperaturas.

Después de tomar un café en el bar La Charca Verde, los allí congregados echamos a andar y salimos de Manzanares cruzando el puente sobre el río, dejando a mano derecha el desvío a El Tranco y pasando junto a las ruinas del Castillo Viejo. Pronto vemos las flechas amarillas del Camino de Santiago y las marcas blancas y rojas del GR-10, que van a guiarnos en la primera parte de esta ruta.




Llegando a la barrera que da entrada a La Pedriza tenemos una aparición en forma de ciclista con maillot fosforito. Una aparición que nos llena de dicha, todo sea dicho. A partir de aquí, continuaremos por una ancha pista de tierra, bastante transitada, en la que nos vamos a cruzar con varios senderistas y bicicleteros.


Una aparición en bici










Tras rebasar el collado de la Jarosa, perdemos ligeramente altura por terreno arenoso y llegamos a la ermita de San Isidro, en el término de El Boalo, junto a la que hay un aparcamiento para coches. Ha llegado el momento de abandonar tanto el Camino de Santiago como las marcas del GR-10. 




Ermita de San Isidro










El ideólogo de esta ruta


Toca ahora enfrentarnos a una empinada subida hacia la pared meridional de la Peña del Mediodía, siguiendo la conocida como Senda de las Cabras, que se balizó con hitos en 2005. Tras un largo zigzag alcanzamos un hombro formado por varios grandes bloques de granito, al pie de la Peña del Mediodía, en el que crecen algunas retorcidas encinas. Hacemos un flanqueo hacia levante, destrepamos por una pedregosa repisa y giramos a la izquierda para subir por una canal con fuerte pendiente, que nos sitúa al pie de varios bloques de piedra. Esto exige una delicada trepada, que logramos superar con cierta seguridad gracias a dos cortos tramos, casi consecutivos, equipados con clavijas. Una miniferrata que nos provoca una fuerte descarga de adrenalina. Juas.

















Nos hemos encaramado hasta el cordal de los Porrones, dejando ligeramente a nuestra izquierda la Peña del Mediodía y la Torreta de los Porrones (o Peña del Águila). Se amplía la vista. Contemplamos ahora el caos rocoso de La Pedriza prácticamente en su integridad, el Yelmo, las Torres, las Milaneras, buena parte de la Cuerda Larga y toda la órdiga. El día no deja de sorprendernos.










Perdemos altura hasta salir a una pista de gravilla, cerrada al tráfico de vehículos, que tomamos hacia la derecha. En una curva de la misma, enlazamos con el PR-M-16 (marcas blancas y amarillas), y torcemos por él hacia la derecha, en dirección al collado del Terrizo. A continuación, ganamos un poco de altura para pasar por los picos de la Higuera. Debe ser ésta una zona bastante apta para hacer boulder, pues vemos a un par de escaladores que llevan una gruesa colchoneta a la espalda. Al ser casi las dos y media, decidimos que es ya hora de comer y nos sentamos en unas rocas al sol. No puede haber sitio mejor.




Collado del Terrizo




Después de un rato de reposo, reanudamos la marcha y bajamos hasta el collado de Quebrantaherraduras para acto seguido iniciar el ascenso al cerro de La Camorza, en cuya cumbre hay una caseta de vigilancia de incendios que están rehabilitando. Un letrero impide el paso a toda persona ajena a la obra, pero no es el caso, pues todos nosotros militamos en el Opus, como es público y notorio.






Prohibido el paso a los ajenos al Opus












Tras deleitarnos con las vistas de Manzanares y del castillo de los Mendoza, perdemos altura en dirección a la Garganta Camorza. En algún momento perdemos el sendero, pero la bajada por el pinar no ofrece grandes dificultades. A la atura del Tranco, torcemos a la derecha y, sin cruzar el río Manzanares, nos dirigimos hacia la ermita de Peña Sacra, que fue construida en el siglo XV sobre el peñasco del mismo nombre. La bajada desde aquí a Manzanares, donde concluimos la ruta, es más que evidente. En total, hemos hecho unos 14 kilómetros, con algo más de 700 metros de desnivel.




Ermita de Peña Sacra









Enlaces
Senda de las Cabras (por Alfredo Merino)

sábado, 3 de noviembre de 2018

De la presa del Pontón de la Oliva a la presa de la Parra y Alpedrete de la Sierra (28 de octubre de 2018)

El primer temporal del invierno se ha adelantado este año más de lo acostumbrado y obligó a nuestros compañeros a sustituir la salida a Somosierra por una ruta circular desde la presa del Pontón de la Oliva, que ya se ha realizado en otras ocasiones.


Al final de la ruta, probablemente en alguno de los bares de Patones de Abajo


El itinerario remonta el río Lozoya, que dibuja varios meandros, hasta la pequeña presa de la Parra para desde allí dirigirse hasta la pintoresca localidad de Alpedrete de la Sierra, ya en la provincia de Guadalajara.
A la vuelta se pasa por las Cárcavas del Perrillo, un atormentado paisaje de pináculos arcillosos que es fruto de la erosión ocasionada por el agua.



viernes, 2 de noviembre de 2018

Una circular desde Colmenar Viejo (27 de octubre de 2018)

Esta ruta que hicimos hoy discurre por varias vías pecuarias. Parte de Colmenar Viejo por la Colada de los Gallegos, al llegar al Puente Nuevo abandona la anterior para seguir hacia el sur por la Colada de las Huelgas del Manzanares y regresa finalmente al pueblo por el Camino de la Revuelta. La longitud total recorrida ha sido de casi 13 kilómetros, con 350 metros de desnivel.

En cuanto a la vegetación, el ecosistema dominante a lo largo del recorrido es el encinar sobre suelo arenoso, con algunas matas de enebro, que solo en el cauce del río Manzanares dará paso al soto o bosque de ribera, con presencia mayoritaria de sauces, acompañados del rosal silvestre y otros arbustos espinosos.

El primer tramo de la ruta sigue el trazado de la Colada de los Gallegos, que coincide con el Camino de Santiago (flechas amarillas) y la Senda Real (GR-124) y nos llevará hasta el Puente del Batán o Puente Nuevo, junto a la carretera de Cerceda (M-607).
















Mordor allá a lo lejos








Tras llegar al Puente Nuevo, junto al que se encuentra el descansadero de Navalcolmenar, retrocederemos unos metros y afrontaremos el segundo tramo de esta ruta. Se abandona el Camino de Santiago para tomar la Colada de las Huelgas del Manzanares, que discurre en dirección sur, en paralelo al cauce del río, que corre encajonado por un paisaje bastante salvaje. Es un tramo algo rompepiernas, con constantes subidas y bajadas, que nos lleva a las inmediaciones de la pequeña central eléctrica de Navallar.








Puente Nuevo












Central eléctrica de Navallar


El último tramo, que nos devolverá a Colmenar Viejo, discurre en suave ascenso por una ancha pista de tierra, conocida como Camino de la Retuerta.






Pasan de las tres de la tarde cuando llegamos al pueblo. En algunos momentos de la ruta nos ha chispeado ligeramente, obligándonos a abrir los paraguas. Pero ha sido poca cosa para el pronóstico que había, que no era precisamente bueno. Antes de ir al coche y cambiarnos, entraremos en el bar El Sol a comer algo.


Parroquia de Santa Teresa de Jesús










Enlaces
8 rutas: Web creada por el Ayuntamiento de Colmenar Viejo, en la que se proponen ocho rutas para hacer a pie o en bici. Nosotros hicimos la Ruta de Santiago.

Documentos
Rutas por las Dehesas de Colmenar Viejo: Se proponen cuatro rutas, de las cuales hoy hemos hecho la primera (De los molinos y batanes).